Me sentía decepcionada y como si me hubieran tomado el pelo de mala manera. Al salir de una situación agobiante de aquel lugar, no tuve mejor cosa que hacer que releer las palabras de un poeta que no me gustaba especialmente pero que apareció encima de la mesa de la biblioteca y cogí con desgana.

"Hay allá, en las orillas de la laguna de la Quinta, un sauce melancólico que moja de continuo su cabellera verde en el augua que refleja el cielo y los ramajes, como si tuviera en su fondo un país encantado.

Al viejo sauce llegan aparejados los pájaros y los amantes. Allí es donde escuché una tarde- cuando del sol quedaba apenas en el cielo un tinte violeta que se esfumaba por ondas, y sobre el gran Andes nevado un decreciente color de rosa que era como tímida caricia de la luz enamorada-, un rumor de besos cerca del tronco agobiado y un aleteo en la cumbre"

Rubén Darío en "Azul..."

No sé pero después de leer un rato(desganada, irritada,con ganas de morder a alguien) parece que me tranquilicé y noté un cierto "aleteo "de pájaros en mi cabeza, ya más en mi línea...