Estoy terminando una novela de postguerra titula NADA, de Carmen Laforet. La termino ya mismo, no queda apenas nada (valga la redundancia) y me da pena finalizarla, porque ya parece que tienes una amiga confidente , que desde la Barcelona de 1945 te va informando del estilo de vida imperante en aquella España triste de después de una guerra cruel.
Siempre que me involucro en la historia narrada, me pasa lo mismo. Siento que cuando lea la última línea me va a quedar la sempiterna tristeza por no volver a saber nada más de ese personaje que tanto me entusiasmó en la páginas anteriores. Es la condena de la obra literaria: desaparece la magia al terminarse el libro. Y ya todo será distinto. La crítica del mismo ya no será ese mundo de ficción al que su autor-ora nos ha ido mansamente conduciendo,hipnotizándonos con la belleza de sus palabras. La crítica literaria es otra cosa, carece la esa magia,ese intimismo del creador de una obra de arte con sus criaturas del mundo de ficción ,y es mucho más aséptico y, por supuesto, impersonal.

Ya sé que a Carmen Laforet la podré encontrar en otras de sus novelas o relatos. Pero no podré recuperar al personaje de Andrea, su rebeldía e inconformismo vital enfrentado a su tía burguesa,hipócrita y timorata de la sociedad catalana. Esa muchacha estudiante inteligente y sensible que tanto llegó a asfixiarse en aquel mundo enrarecido ,chato y romo a más no poder, de la dictadura. Ese hambre literal que se padeció en España y que les costó la vida a tantos españoles,la sufrirá Andrea ,con tal de poder permitirse caprichos esenciales para ella, que la liberaban por momentos de la suciedad, mezquindad y violencia de los demás con los que tenía que convivir.

Sé que cuando acabe la lectura no voy a encontrarme más con esa época maldita, afortunadamente, pero tampoco con esa postura vital de Andrea, llena de ilusiones por un mañana que ya nos ha llegado y seguimos con parecidas mezquindades, hipocresía y violencia. En el fondo, aunque vivamos mejor, se sigue evolucionando muy lentamente en cuanto a las mentalidades.