Hoy empieza de una manera desacostumbrada: me despierto tempranísimo; seguramente al notar un poco de frío por la corriente de aire fresco que recorre toda la casa. Me levanto a cerrar un par de balcones y después vuelvo a querer dormir. Pero ya no lo hago. Pienso en poner la radio y escuchar las noticias, que es el momento del día mejor para escuchar la radio; según mis gustos o preferencias.
No lo hago, me levanto, desayuno y me siento a leer unas cuantas cosas atrasadas. ¿Y qué hago luego? ¿Conectarme a internet, leer unos cuantos blogs en La coctelera, escribir esto ahora mismo? Algo treméndamente insólito en mi caso ,que ,por las mañanas, estando de vacaciones ni por asomo se me ocurre lo que acabo de hacer. Algo no va como debería, me digo como Gila "Alguien ha matado a alguien...Y no quiero señalar" Estoy un poco sorprendida de mí misma, de este querer llevar este blog contra viento y marea, o lo que es lo mismo: mi tendencia a escaquearme de escribir, limitarme a leer lo que otros maravillosamente escriben, contentarme con los libros que ya me dicen mucho más de lo que yo me pueda decir por aquí, y que te limitas a leer, valorar y criticar-algo comodísimo de hacer, que va en consonancia con esa facilidad de dejarse llevar por las palabras ajenas y no intentar consignar las propias palabras de uno-.
Y si ya me cuesta escribir cualquier cosa, porque salgo disparada a mil actividades (estamos en verano, de vacaciones, oiga...) leer, terminar una interminable lista de libros que esperan, no tan pacientemente, porque ya me están señalando con el dedo como persona non grata, incumplidora de promesas, se convierte en una empresa arrisgada. Hay mil interrupciones, tengo que dejarlo, retomar el hilo de la historia, vuelta a dejar, ingeniármelas para coger el libro durante otro minuto más, mientras estoy haciendo tiempo a que termine el lavavajilla o la lavadora y seguir con mil tareas pendientes. ¿Dónde se ha ido aquel tiempo en que me sentaba a leer de un tirón una novela? Eso es algo verdaderamente insólito de verdad en mi situación.

Meritxell ,te veo un poco preocupada y alicaída .Llevar una casa y una familia es duro.Sobre todo para una mujer que trabaja fuera de casa.Parece casi incompatible con poder sentarte a leer y a disfrutar de una afición de toda la vida como es la lectura . Conozco a amigas que han dejado de leer para atender sus nuevas ocupaciones .Esto me parece terrible y es lo que hay que evitar.Puede que no haya que ser tan autoexigente con la casa y el orden y dedicarse un ratito más para una misma y sus aficiones.Tiempo tiene que haber. ¿Ni media hora todos los días ? .Me parece muy bien que te saltes tus propias normas de vez en cuando y te conectes a internet por la mañana para actualizar tu blog si tapetece .Meritxell, que no cometes ningún crimen ... Cuento contigo en mis paseos , pero sin agobios ,y por favor , no dejes de escribir , me encanta leer tus blogs, tienes mucho que aportar.Saludos
Estoy con gatito, es necesario que encuentres ese tiempo "para ti", no ya por egoismo sino porque es necesario para que estés bien y a la larga serás más eficaz respecto a tus labores. Tranqui que las niñas crecen...luego llegará el día en que te arrepentirás de que hayan crecido tan rápido. También sabes que me gusta leerte así que ¡ánimo! Besitos.
El ser humano se realiza jugando roles en la vida, piensa que este momento "sin tiempo" es uno de esos roles, y los roles no duran toda la vida. Además viene bien cambiar para ver qué es lo que te gusta o no te gusta en tu vida. Quizá sentarte a leer una novela de un tirón pensabas que era lo mejor que podía haber en el mundo en un momento dado, pero con ese tiempo ocupado en leer estás descartando hacer otras actividades que igual te realizan.
Ánimo chiquilla
Muchas gracias por vuestros ánimos y razones para seguir en la brecha. A los tres os he leído con mucha atención y todo me parecía muy correcto, sí, sé que debo tener paciencia porque renunciar a lo que una era, le gustaba, es duro de sobrellevar en algunos momentos de bajón. No siempre ,por supuesto, que estoy encantada de vivir con estos agobios de la crianza.Los hijos son lo mejor que tenemos. Dan mucho más de lo que yo merezca.Son encantadoras cuando me ven al límite de mis fuerzas (y paciencia, sobre todo) como vienen las pobres a consolarme y a obedecer en lo que les pida. Y si digo entonces a dormir es a dormir pero de verdad...
Bienvenido Programming por este blog y gracias por los ánimos tú también.
Somos todo ojos.
Y tú eres todo corazón.
Déjate llevar, y llévanos a donde tú sabes que puedes llevarnos.
Y todo saldrá bien. Un beso de colores.
Gracias a ti también, wolffo ,por venir por aquí y eso que dices es cierto,aunque tendría que ser menos corazón y más cabeza...valoraría más las cosas con raciocinio y no me dejaría llevar por tantas emociones.
Abrazos.