Dietrich Schwanitz
Esta tarde, inmediatamente después de comer, no me dormí un rato como acostumbro hacer mientras descanso viendo en la tv cualquier cosa. Ese es mi tiempo sagrado de sobremesa. Hoy me dio por fijarme en un libro de Dietrich Schwanitz, que estaba tras los cristales de la vitrina guiñándome un ojo. Lo primero que pensé es: "¿qué hace este libro en ese lugar?",y también, "¿quién lo ha descolocado?". La respuesta poco importaba ya, porque me había decidido a sacarlo de allí, no sin antes mirar de qué iba. Me lo habían regalado y aún no lo había podido leer; como tantos que están esperando pacientemente su turno. Sí, ellos tienen todo el tiempo del mundo para la paciencia; la que se impacienta soy yo: ¿cuándo voy a tener el suficiente tiempo libre para mí, para la lectura tranquila de lo que alberga mi biblioteca personal? Esta crece y crece, mientras mi tiempo libre casi siempre mengua, muy a mi pesar. Bueno, a lo que iba a contar. El caso es que me puse a leer, como quien no quiere la cosa y me sentí rápidamente enganchada con "La cultura. Todo lo que hay que saber". Es una delicia leer, en forma de selección, lo que cualquier persona interesada en la literatura tendría que empezar a leer. Es a manera de apuntes que un profesor universitario dedicaría a sus alumnos para que pudieran seguir unas explicaciones mínimas en cualquier universidad de Filología. Al menos es lo que me parecen a mí. Esto hubiera sido de vital importancia para nosotros, cuando llegamos a la universidad y vimos la gran cantidad de lagunas que teníamos en el conocimiento de las obras literarias, que, con mayor o menor acierto, logramos subsanar. Cuántas veces no habré oído recomendaciones sobre autores, obras de conocimiento imprescindible y que yo aún no había leído, al llegar a primero de Filología y la sensación de que me estaba perdiendo en ese maremágnum del mundo del saber, sin una acertada guía de todo aquel universo por descubrir. Si hubiéramos tenido esta ayuda de D. Schwanitz entonces. Nunca es tarde, eso es cierto, pero sé que en aquella época me hubiera servido de una grandísima ayuda en cuanto a lo de separar el grano de la paja, en ir a lo auténtico, a lo verdaderamente valioso y no andar mareando la perdiz con obras de medio pelo, que no aportaban nada al mundo de la cultura.


Gatito viejo dijo
Todo lo que ayude a conocer obras esenciales bienvenido sea .Conozco la obra de Schwanitz, creo que está bastante bien .Es interesante y de gran ayuda .Por supuesto que faltan cosas , como siempre, pero es normal , no deja de ser su criterio.Luego será uno mismo el que se decida a ampliar esa lista con intereses más personales .
Saludos
11 Noviembre 2005 | 08:17 PM