Dos libros haciéndome compañía a distintas horas.
Primer libro: La memoria cautiva,de José A. Gabriel y Galán.
Me tocaba hacer una guardia de recreo en la biblioteca del instituto. Los alumnos entraban y salían con un ruido inapropiado a ese lugar de estudio y lectura apacible. Yo ya me iba desesperando un poco sentada frente al ordenador, que iba a trancas y a barrancas. Me levanté a buscar un libro para un alumno que lo pedía para préstamo y me encontré el de "La memoria cautiva",y se me quedó pegado a la mano; ya no lo pude despegar. Busqué el otro libro de Galdós y me traje los dos a mi mesa. Me puse a leer un rato para ver si me tranquilizaba un poco y así estuve hasta que sonó el timbre de finalización del recreo. Había que volver de nuevo a las clases, otra vez a enfrentarse con el alumnado más reacio a la lectura que imaginarse pueda. Me llevé el librito de Gabriel y Galán, nieto de D. José María, para leerlo mientras les ponía a los alumnos algunas oraciones de práctica sintáctica. Para que no fuera tan aburrida la espera. Mejor leer algo interesante, como me parecía, que estar mirando por la ventana y preguntar con impaciiencia a los alumnos si ya habían analizado las oraciones, para que las pudiéramos corregir en la pizarra.
Este libro me acompaña ahora por las clases y sale del bolso a hacerme compañía en tales momentos de soledad.
Segundo libro: La vida sobre ruedas, de Miguel Delibes.
Como Delibes me gustó siempre y su lectura me transmite muchos pensamientos, recuerdos, sensaciones, lo tengo reservado como libro de lectura al final del día. Un momento de relajación, que me sirve para tener luego bonitos sueños. Al menos, yo lo recomiendo como si de una valeriana se tratara...
Delibes es siempre muy recomendable para los que les gusten los buenos relatos, la sencillez narrativa y las historias que llegan al alma.
La lectura que hago es pausada, detenida, sin prisa por terminarlos, sin un interés bárbaro por saber cómo acaban, sino más bien sintiendo la compañía de las palabras.


Gatito viejo dijo
Eliges buenas compañías, sin duda. José Antonio Gabriel y Galán es un escritor magnífico. He leído "La memoria cautiva" y me gustó mucho. Me atrae su forma de adentrarse en los recuerdos, de acercarlos al presente para asimilarlos y conciliarse con ellos. También leí "El bobo ilustrado", "A salto de mata" y "Muchos años después",novelas extraordinarias. Fue director de la revista "El Urogallo", revista que leí durante algún tiempo. Sentí mucho su muerte, perdimos a un escritor de primera.
En cuanto a Delibes decir que, como bien apuntas, acerca mucho por su sencillez,por la facilidad para presentarnos personajes de la vida misma, de contarnos historias llenas de ternura. Mi preferida es "La hoja roja" ,aunque no descarto ninguna otra, practicamente lo he leído todo de Delibes porque siempre me ha atraído.
Meritxell, me gustó esa sensación de compañía que te inspiran estos dos escritores a través de sus palabras, es la misma que yo siento cuando estoy leyendo algo que me gusta.
Saludos
9 Febrero 2006 | 08:54 PM